Las principales partes de la raqueta de bádminton son: el mango o empuñadura, la varilla y la cabeza.
- El mango es la parte por la que el jugador debe agarrar la raqueta.
- El área de las cuerdas es la parte de la raqueta destinada a golpear el volante.
- La cabeza rodea el área de las cuerdas.
- La varilla conecta el mango con la cabeza.
- La cruceta conecta el palo con la cabeza.
Cada raqueta tiene una serie de características que hacen que sean diferentes. Dependerán del peso, flexibilidad, equilibrio, composición, etc.
- Cuanto más ligera sea la raqueta, más manejable, cómoda y menos traumática será para el brazo, y, por tanto, proporcionará más velocidad pero con menor potencia. Y a la inversa, cuanto más pesada sea la raqueta, será más potente pero menos cómoda.
- La rigidez de una raqueta va de blanda a rígida. Cuanto más flexible sea la varilla, proporcionará más tolerancia y longitud al volante, pero con menos velocidad de juego. Y a la inversa, cuanto más rígida sea la varilla, ofrecerá una mejor devolución pero exigirá una buena velocidad de brazo y, por tanto, será menos permisiva con los errores de golpeo.
- El equilibrio es la distribución del peso de la raqueta. Si en el mango está cerca de la zona de golpeo, la raqueta será más manejable y receptiva, perfecta para un jugador defensivo o de dobles. Por el contrario, cuanta más distancia en relación a la cabeza, será más potente, adecuada para jugadores atacantes. Por otro lado, parecerá más pesada y difícil de manejar.
- Las raquetas de acero y/o aluminio son sólidas, más pesadas y adecuadas para la práctica ocasional. Las raquetas de grafito/aluminio y las de grafito integral son más ligeras y apreciadas por jugadores que se inician o avanzados. (fuente: Decathlon)
